Mañana y noche

El corazón del creyente es el huerto de Cristo

El corazón del creyente es un huerto comprado por Cristo, separado del mundo, destinado a la belleza, al crecimiento y al retiro con Él.

El corazón del creyente es el huerto de Cristo. Él lo compró con su sangre preciosa, y entra en él y lo reclama como suyo.

Un huerto implica separación. No es el terreno comunal abierto; no es un yermo; está rodeado de muros o cercado. ¡Ojalá viéramos el muro de separación entre el cristiano y el mundo más ancho y más fuerte. Entrista oír a los cristianos decir: "Bueno, en esto no hay daño; en aquello no hay daño," acercándose así al mundo lo más posible. La gracia está en su nivel más bajo en aquella alma que siquiera se plantea la pregunta de hasta dónde puede llegar en la conformidad mundana.

Un huerto es un lugar de hermosura, supera con mucho los campos silvestres incultos. El cristiano genuino debe procurar ser más excelente en su vida que el mejor moralista, porque el huerto de Cristo debería producir las mejores flores de todo el mundo. Aun lo mejor es pobre comparado con lo que Cristo merece; no lo aplacemos con plantas marchitas y enanas. Los lirios y rosas más raros, ricos y escogidos deberían florecer en el huerto mismo de Cristo.

El huerto es un lugar de crecimiento. Los santos no deben permanecer sin desarrollar, siempre meros capullos y flores. Deberíamos crecer en gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. El crecimiento debería ser rápido donde Jesús es el Jardinero y el Espíritu Santo el rocío de lo alto.

Un huerto es un lugar de retiro. Así el Señor Jesucristo quiere que reservemos nuestros corazones como un lugar en el cual Él puede manifestarse, como no lo hace ante el mundo. ¡Oh, que los cristianos fueran más recogidos, que mantuvieran sus corazones más cerrados para Cristo! A menudo nos preocupamos y nos inquietamos, como Marta, con mucho servir, de modo que no tenemos lugar para Cristo como lo tenía María, ni nos sentamos a sus pies como deberíamos.

¡Que el Señor conceda las dulces lluvias de su gracia para regar su huerto en este día!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: June 18 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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