Mañana y noche

El corazón tierno que Dios regala

Un corazón de carne se distingue por su ternura ante el pecado, su docilidad a la voluntad de Dios y su afecto ardiente hacia el Redentor.

Un corazón de carne se conoce por su ternura respecto al pecado. Haber albergado una imaginación impura, o haber dejado que un deseo desordenado se demore aun por un momento—es bastante para hacer que un corazón de carne se lamente delante del Señor. El corazón de piedra llama a una gran iniquidad "nada"—pero no así el corazón de carne.

El corazón de carne es tierno para con la voluntad de Dios. Mi señor "Hágase-mi-voluntad" es un gran fanfarrón, y es difícil someterlo a la voluntad de Dios; pero cuando se da el corazón de carne, la voluntad tiembla como una hoja de álamo a cada soplo del cielo, y se inclina como un sauce a cada brisa del Espíritu de Dios. La voluntad natural es hierro frío y duro, que no puede ser forjado en forma—pero la voluntad renovada, como metal fundido, pronto se moldea con la mano de la gracia.

En el corazón de carne hay una ternura de los afectos. El corazón duro no ama al Redentor—pero el corazón renovado arde de afecto hacia Él. El corazón duro es egoísta y fríamente pregunta: "¿Por qué he de llorar por el pecado? ¿Por qué he de amar al Señor?" Pero el corazón de carne dice: "Señor, Tú sabes que te amo—¡ayúdame a amarte más!"

Muchos son los privilegios de este corazón renovado. Es aquí donde mora el Espíritu—es aquí donde descansa Jesús. Está preparado para recibir toda bendición espiritual, y toda bendición llega a él. Está dispuesto a dar todo fruto celestial para el honor y alabanza de Dios, y por eso el Señor se deleita en él. Un corazón tierno es la mejor defensa contra el pecado, y la mejor preparación para el cielo. Un corazón renovado está en su atalaya, esperando la venida del Señor Jesús. ¿Tienes tú este corazón de carne?

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: August 15 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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