Porciones diarias

El corazón tierno tocado por el dedo de Dios

Un corazón tierno en el temor de Dios se mueve como el Espíritu lo impele, volviendo siempre hacia Dios como la brújula al polo, su centro eterno.

Esta ternura de corazón fue una marca en Josías en la que el Señor, por así decirlo, puso su dedo; fue una señal especial de bien que Dios seleccionó de entre todas las demás como testimonio en su favor. El corazón es siempre tierno cuando Dios lo ha tocado con su dedo; esa ternura es fruto de la impresión de la mano del Señor sobre la conciencia. Puedes conocer la diferencia entre una conciencia natural y un corazón tierno en el temor de Dios por esto: la conciencia natural es siempre supersticiosa e incierta; como dice el Señor, «colan el mosquito y tragan el camello». Es sumamente observante de las austeridades autoinfligidas y muy temerosa de romper reglas autoimpuestas; y, mientras comete pecados que un hombre con el temor de Dios en el corazón no cometería por nada del mundo, tropieza en meras bagatelas sin importancia ante las que un alma iluminada no sentiría el menor escrúpulo.

Pero aquí está la marca de un corazón tierno en el temor de Dios: se mueve a medida que Dios el Espíritu obra sobre él. Es como la brújula del marino, que, una vez tocada por el imán, se vuelve siempre hacia el norte; puede oscilar y temblar atrás y adelante, pero vuelve al polo y, al fin, queda fija en el punto de donde fue temporalmente sacudida. Así, cuando el corazón ha sido tocado por el Espíritu y hecho tierno en el temor de Dios, puede por un tiempo vacilar a derecha o izquierda, pero siempre está temblando y fluctuando hasta que apunta hacia Dios, como único y eterno centro de su felicidad y santidad.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: September 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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