Cuántos hay, aun entre los que desean temer a Dios, que son mantenidos abajo por el mundo, al cual no ha perdido su poder de atracción; que están retenidos, al menos por un tiempo, por los negocios mundanos o enredados con gente o compromisos terrenales. Sus socios en los negocios o en la vida, sus familiares carnales o sus hijos mundanos, sus numerosas relaciones o sus hábitos sociales, sus pasiones fuertes o sus prejuicios arraigados, todo los ata y los encadena a la tierra. Allí se arrastran yacen entre el humo y el bullicio de este lugar sombrío que los hombres llaman tierra, tan atados con las cuerdas de sus pecados que apenas buscan liberación de ellos.
Pero si, como miembros de su cuerpo místico, están ya resucitados con Cristo, así como no fue posible que la Cabeza fuera retenida por la muerte cuando Dios soltó sus dolores, tampoco ellos serán jamás sepultados en la tumba de la carnalidad y la mundanalidad. Deben resucitar espiritualmente si resucitaron místicamente. Si participan de la realidad de la resurrección de Cristo, deben conocer el poder de la resurrección de Cristo y levantarse, con Jesús, del sepulcro de sus corrupciones para respirar una atmósfera celestial.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: February 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.