Pensamientos vespertinos

El creyente vence por la fe y la paciencia

El cristiano avanza no huyendo sino combatiendo. La fe, la paciencia y el gozo del Espíritu convierten la aflicción en victoria y la tristeza en cántico.

Aquí se nos invita a contemplar al cristiano en el carácter de conquistador. La batalla es un conflicto moral con enemigos interiores y exteriores, todos aliados con terrible fuerza contra el alma. Cristo provee el paso del guerrero santo a través de este combate, y conviene observar cómo: no por huida, sino por batalla; no por retirada, sino por avance; no rehuyendo, sino enfrentando al enemigo. El Capitán de nuestra salvación podría haber llevado a su pueblo al cielo sin el riesgo de un conflicto, pero conducirá a la gloria por el camino de la gloria. Atravesando el campo de batalla, el Señor gana para sí más renombre que si los hubiera llevado al descanso sin lucha.

Pero ¿en qué sentido somos conquistadores? En aquel en que el Espíritu Santo obtiene la victoria. No es el creyente por sí mismo quien vence, sino el Espíritu divino en el creyente. Está primero la conquista de la fe: la fe en la verdad de la Palabra de Dios, en la veracidad de su carácter, en el poder y la sabiduría de nuestro Capitán, mirando el premio, da la victoria al combatiente cristiano. Está luego el triunfo de la paciencia: cuando el creyente, bajo el peso de la aflicción, puede clamar: «Aunque él me matare, en él esperaré»; «No mi voluntad, sino la tuya, sea hecha». Que la paciencia tenga su obra perfecta.

Y está también la conquista del gozo. Habéis recibido la palabra en mucha aflicción, con gozo del Espíritu Santo. ¿Por qué es la prueba ocasión de gozo? Porque es el triunfo del Espíritu en el alma. ¿No dice Cristo: «Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo»? ¿Quién sino Jesús puede convertir nuestra tristeza en gozo, no solo aliviando nuestros dolores, sino haciendo de nuestras penas más oscuras la ocasión de la más profunda gratitud? Lector que sufres: Jesús sabe cómo convertir tu tristeza en cántico. Confíale tu dolor, y él hará que dulcemente cante.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - March 23

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura