Considera a Jesús

El Cristo que se hizo pobre para enriquecernos

Una meditación sobre la pobreza asumida voluntariamente por Cristo, que santifica el trabajo sencillo y nos enseña a confiar en Dios y compartir aun desde la escasez.

La riqueza de Jesús era esencial; su pobreza fue voluntariamente asumida. «Se hizo pobre». Por un acto de bondad sin igual, se despojó de su riqueza y se unió a una vida de pobreza dependiente. Las únicas riquezas que conservó —y que repartió con generosidad sin medida— fueron las «inescrutables riquezas de su gracia», otorgadas libremente a los más viles. Tan pobre fue, que mujeres piadosas le sustentaban con sus bienes; tan sin hogar, que las zorras tienen cuevas y las aves nidos, pero Él, el Creador del mundo, no tenía dónde recostar su cabeza. «Consideradle».

Aprendemos, en primer lugar, que la pobreza puede aliarse con la grandeza y la riqueza moral. Nada hay en la pobreza esencialmente degradante; santificada por Dios, con frecuencia ha sido una escuela de gracia donde el alma se modela como vaso de honra. Aunque a menudo es fruto amargo de la transgresión voluntaria, puede, como en el caso de nuestro adorable Señor y de innumerables discípulos, ir unida al más alto desarrollo espiritual y al más noble carácter. ¿Hubo alguien tan pobre en este mundo, y a la vez tan santo, tan gracioso y tan útil como Jesús?

Las circunstancias estrechas ayudan a desarrollar una vida de fe en Dios. Tal fue la vida de Jesús: como hombre vivió por la fe en el Padre. La pobreza del cristiano —a menudo su mayor riqueza— lo lleva a la oración, y la oración lo acerca a Dios. Llevad, pues, vuestra pobreza a Dios: vuestro Padre celestial sabe y ha prometido suplir toda necesidad. La pobreza misma puede enriqueceros en oración, fe y gracia. ¡Dulce es vivir en dependencia infantil, sabiendo: «Mi Padre piensa en mí y cuida de mí»! Y recordad que la pobreza de Jesús fue la riqueza de otros: «Como pobre, enriqueciendo a muchos». Que vuestra vida, en su afán y necesidad, sea una santa preparación para las riquezas de gloria que os aguardan.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Consider Jesus– in the Straitness of Poverty

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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