El cuidado del Señor por su pueblo
"Vendrá a nosotros como la lluvia, como los chaparrones de primavera que riegan la tierra." Oseas 6:3
El cuidado del Señor por su pueblo es incesante.
Ningún padre fue jamás tan vigilante con un hijo precioso y único.
Ningún jardinero fue jamás tan atento con una planta delicada y favorita.
Dios visita, Él vela, Él provee.
Él estudia nuestras necesidades y provee para cada una de ellas.
Él dice: "Yo, el SEÑOR, velo sobre ella; la riego continuamente." Isaías 27:3
El PROVEÍDO de Dios será constante — en cada estación.
Será adecuado — como la humedad refrescante para una planta sedienta.
Será en pequeñas porciones — como la lluvia que cae suavemente.
Será imperceptible — como los rocíos de la mañana.
Es por estos 'proveídos' divinos que nuestras gracias se mantienen vivas.
¡Si el Señor dejara de regarnos, pronto nos marchitaríamos y moriríamos!
¡Nuestra dependencia de Él es absoluta!
¡Nuestras obligaciones para con su amor son infinitas!
No imaginemos que no somos regados porque no lo sentimos de manera sensible. La constancia y la manera gradual y suave en que se nos provee hacen que su cuidado amoroso sea prácticamente imperceptible.
Fuente y atribución
Autor original: James Smith
Título original: Treasures from James Smith — The Lord's care of His people
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Smith, publicado originalmente en Grace Gems.