"¿Por qué dices: Mi camino está escondido del Señor, y mi causa pasa desapercibida para mi Dios?" El Señor cuida de todas las cosas, y las criaturas más humildes participan de su providencia universal. Pero su providencia particular está sobre sus santos. "El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen." "Preciosa será a sus ojos la sangre de ellos." "Preciosa es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos." "Sabemos que todas las cosas cooperan para bien a los que aman a Dios, a los que son llamados conforme a su propósito."
Que el hecho de que, mientras Él es el Salvador de todos, es de manera especial el Salvador de los que creen, te anime y te consuele. Tú eres su cuidado particular; su tesoro real, que guarda como a la niña de sus ojos; su viña, sobre la cual vela de día y de noche.
"Aun los cabellos de tu cabeza están todos contados." ¡Que el pensamiento de su amor especial por ti sea un alivio espiritual, un dulce reposo para tu aflicción! "No te dejaré ni te desampararé." Dios lo dice tanto para ti como para cualquier santo de antaño. "No temas, yo soy tu escudo y tu gran galardón." Perdemos mucho consuelo por la costumbre de leer sus promesas para toda la iglesia, en lugar de tomarlas directamente para nosotros mismos. Creyente, asirá la Palabra divina con una fe personal y apropiadora. Piensa que oyes a Jesús decir: "He rogado por ti, que tu fe no falte." Míralo caminar sobre las aguas de tu aflicción, porque allí está Él, y te dice: "No temas, yo soy; no te asustes." ¡Oh, esas dulces palabras de Cristo! Que el Espíritu Santo te haga sentirlas como dichas a ti. Olvida por un momento a los demás; acepta la voz de Jesús como dirigida a ti, y di: "Jesús me susurra consuelo; no puedo rechazarlo; me sentaré bajo su sombra con gran deleite."
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: October 21 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.