Este fue un caso de grave tergiversación. Pablo jamás había pronunciado una palabra contra el pueblo judío, la ley ni el templo. Habían pervertido y distorsionado sus palabras dándoles sentidos que él nunca pensó. Muchas personas así toman las palabras de otros, les dan un sentido equivocado y luego lo repiten.
La tergiversación es un pecado doloroso. Mucha calumnia que destruye un buen nombre nace de un simple desacierto, de la repetición inexacta de algo dicho o hecho. Debemos ser escrupulosamente cuidadosos, si es que debemos repetir lo que otros dicen, de afirmar la verdad precisa. Ninguna falta de palabra es más común que la falta de exactitud al citar. Los oídos de la mayoría parecen escuchar con un sesgo favorable a sus propios prejuicios; y al informar lo que han oído, el sesgo tiende a manifestarse una segunda vez subrayando la distorsión.
Además, cuando una historia viaja desde Éfeso hasta Jerusalén y pasa por muchos oídos y lenguas, apenas cabe esperar que llegue igual a como empezó. Es proverbial que los relatos crecen con la repetición frecuente. Pablo no es el único que no ha reconocido sus propias palabras después de darles la vuelta. Aprendamos la virtud de la exactitud. La inexactitud es mentira.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - December 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.