Los ministros del evangelio son descritos por la obra de su oficio, que es servir y honrar al Señor. Es su deber no solo dar buen consejo, sino también amonestar al rebaño acerca de los peligros y reprender todo lo que pudiera estar mal. El pueblo debe honrar y amar a sus ministros, porque su labor es el bienestar de las almas de los hombres. Y el pueblo debe estar en paz entre sí, haciendo todo lo posible para precaverse contra cualquier desavenencia. Pero el amor a la paz no debe hacernos cerrar los ojos ante el pecado. Los espíritus temerososos y afligidos deben ser animados, y una palabra amable puede hacer mucho bien. Debemos soportar y tolerar. Debemos ser longánimes, reprimir la ira, y esto para con todos los hombres. Cualquier cosa que el hombre nos haga, nosotros debemos hacer bien a los demás.
Él dirige a varios deberes particulares: Parte 1 (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Thessalonians 5:12-15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.