«Así dice el Señor: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, dónde está el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma». Jeremías 6:16 [Véase también Mateo 11:28-29.]
En nuestros propios caminos no hay más que aflicción; pero entregándonos por completo para ser guiados por Dios según su voluntad, podemos estar siempre tranquilos, pues sabemos que con cada paso nos acerca al cielo. El único camino al descanso es el de arrepentimiento y fe, en el cual nos consideramos, desde el principio hasta el fin de nuestra vida cristiana, como perdidos y condenados por la ley, pero como perfectamente reconciliados y justificados por Cristo. Así permanecer en Él, dejar obrar solo a Él y estar verdaderamente rendidos a sus caminos, ciertamente tendrá el efecto deseado; mientras que por la justicia y las obras de nuestro propio corazón jamás lo alcanzaremos y, lo que es peor, podemos quedar arrullados en un falso descanso. O si escapamos de esto, quizá sea solo para correr al extremo opuesto y ser como el mar agitado que nunca reposa. Nunca trabajamos para Dios con propósito alguno hasta que dejamos de trabajar para la vida, y buscamos y hallamos descanso solo en Jesús y su obra acabada. Si la gracia nos salva, las buenas obras nos caracterizarán.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — October 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.