Joyas devocionales de John Angell James — Volumen 1

El destino eterno de cada pequeño

Un llamado a los padres a contemplar que el destino eterno de sus hijos —cielo o infierno— debe ser el objeto supremo, rector y absorbente de su responsabilidad.

«Criadlos en disciplina e instrucción del Señor.»

(Efesios 6:4)

Madre cariñosa, mira a ese niño que cuelga de tu seno, y a esos otros niños que juguetean alrededor de tus rodillas. Y tú, padre de familia, que los observas entregarse a emociones de alegría y a expresiones juguetonas—detente, reflexiona, considera—dentro de millones de años a partir de ese momento de éxtasis doméstico, cada una de esas pequeñas criaturas estará o en el cielo—o en el infierno; será un serafín—o un demonio; estará sufriendo un tormento inconcebible—o gozando de una felicidad inefable; será un asociado del diablo y de sus demonios en el fuego eterno—o un compañero de la innumerable compañía de ángeles en la gloria eterna.

¡Pensamiento abrumador!

¡Cuán tremenda es la responsabilidad de un padre! El destino inmortal de tus hijos debería ser tu único gran objeto, que todo lo dirige, controla y absorbe.

Fuente y atribución

Autor original: John Angell James

Título original: Every one of those little creatures will be either in heaven—or in hell

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura