El día de reposo es una institución sagrada y divina; un privilegio y un beneficio, no una tarea ni una carga. Dios nunca lo diseñó para que fuera una pesadumbre para nosotros; por tanto, no debemos convertirlo en eso para nosotros mismos. El día de reposo fue instituido para el bien de la humanidad, que vive en sociedad, con muchas necesidades y aflicciones, preparándose para un estado de felicidad o de miseria. El hombre no fue hecho para el día de reposo, como si su observancia pudiera ser de provecho para Dios, ni se le mandó guardar observancias externas en perjuicio real suyo. Toda observancia relacionada con él debe interpretarse por la regla de la misericordia.
Marcos 3
La mano seca sanada (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Mark 2:23-28
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.