El dinero no crece en los árboles.
Este dicho popular nos recuerda una verdad sencilla pero importante: los recursos materiales no son inagotables ni llegan sin esfuerzo. Toda provisión que disfrutamos proviene finalmente de la mano generosa de Dios, y Él nos llama a administrarla con diligencia, prudencia y agradecimiento.
Reconocer que el dinero no crece en los árboles nos ayuda a cultivar una vida de mayordomía fiel: trabajar con honestidad, evitar el despilfarro, planificar con sabiduría y compartir con generosidad, sabiendo que todo lo que tenemos es un don recibido para ser administrado con temor del Señor.
Señor, ayúdanos a valorar tus provisión, a trabajar con diligencia y a administrar con sabiduría todo lo que confías a nuestras manos. Que no busquemos riquezas como nuestro fin, sino que te honremos en el uso de cada recurso. Amén.
Fuente y atribución
Autor original: Various
Título original: Common Proverbs and Wise Sayings — Money doesn't grow on trees
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Various, publicado originalmente en Grace Gems.