Perlas de Gracia 2026

El Dios de toda gracia nos perfecciona y nos afirma

El gran Dios se complace en manifestarse en Cristo como el Dios de toda gracia: perdona, limpia, sostiene y restaura al pecador miserable e indigno, y al fin lo corona con vida eterna.

(Asegúrate de ESCUCHAR el Audio, mientras LEES el texto a continuación.)

1 Pedro 5:10: «Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis sufrido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.»

El gran Dios se complace en manifestarse a sí mismo en Cristo, como el Dios de toda gracia. Esta gracia es múltiple: gracia que perdona, que convierte, que restaura y que preserva; otorgada a los miserables e indignos.

La gracia halla al pecador en un estado sin esperanza y sin recursos; sentado en tinieblas y en sombra de muerte. La gracia... perdona la culpa del pecado, limpia la contaminación del pecado, y somete el poder del pecado.

La gracia... sostiene la caña magullada, venda el corazón quebrantado, y aviva el pábilo humeante hasta convertirlo en llama.

La gracia restaura el alma cuando se descarría, la revive cuando se desmaya, la sana cuando está herida, la sostiene cuando está a punto de caer, y al fin la hace más que vencedora frente a toda oposición—¡y entonces le otorga una corona de vida eterna!

Pero toda esta gracia queda establecida y manifestada en el Señor Jesús. Sin Él viviendo, muriendo, resucitando, reinando e intercediendo a favor de los pecadores—¡jamás se habría conocido una gracia tan asombrosa!

«¡Por la gracia de Dios soy lo que soy!» 1 Corintios 15:10

~ ~ ~

¿Adónde vas?

(Charles Orr, «Cómo vivir una vida santa»)

Fuente y atribución

Autor original: Various

Título original: Grace Gems 2026 — (Be sure to LISTEN to the Audio , as you READ the text below

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Various, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura