«Yo, el Señor, no cambio; por eso, hijos de Jacob, no son consumidos.» Malaquías 3:6
La INMUTABILIDAD de Dios. ¡Qué ancla para un mar azotado por la tormenta! ¡El cambio es nuestra porción aquí en la tierra! Las escenas se alteran. Los gozos se desvanecen. Unos amigos son separados por la distancia; otros se han ido a su «largo hogar». ¿Quién, entre estas experiencias cambiantes, no suspira por algo permanente, estable, perdurable? La nave ha soltado una y otra vez sus amarras terrenales. Ansiamos algún puerto seguro y resguardado.
«¡Yo, el Señor, no cambio!» El corazón y la carne pueden desfallecer; sí, desmayan y fallan — ¡pero tenemos un Dios que no desfallece, no falla, no varía! Todos los cambios en el mundo que nos rodea — no pueden afectarle. Nuestra propia inconstancia no puede alterarle. Cuando estamos deprimidos, abatidos, fluctuantes, nuestros corazones traidores desviándose «como arco quebrado», Él está sin una «sombra de variación». «Dios, que no puede mentir», es la inscripción en su trono eterno; y está inscrita en todos sus tratos.
«¡Yo, el Señor, no cambio!» ¡Precioso nombre! Forma una garantía bendita de que nada puede acaecerme sino lo que es para mi bien. No puedo dudar de su fidelidad. No me atrevo a impugnar la rectitud de sus disposiciones. Es el amor del pacto el que ahora oscurece mi horizonte terrenal. En esta hora de mi aflicción, Él es el mismo — ¡como cuando «no escatimó a su propio Hijo»!
Oh, en vez de asombrarme de mis pruebas, ¡déjame más bien asombrarme de que me haya soportado tanto tiempo! Es de las misericordias inmutables del Señor que no soy consumido. Si Él hubiera sido hombre, mudable, vacilante, como yo — mucho antes me habría despreciado y me habría condenado a la suerte del estorbo. Pero, «Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice el Señor». «¡Yo, el Señor, no cambio!»
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: IMMUTABILITY
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.