Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El discipulado secreto y el valor de confesar a Cristo abiertamente

Venir de noche fue mejor que no venir en absoluto. El discipulado oculto no satisface la conciencia ni el corazón, pues Cristo nos llama a confesarlo con valentía y honra.

Era mejor venir de noche que no venir en absoluto, aunque solemos pensar que ello reveló timidez en Nicodemo. Sin embargo, debemos recordar que Jesús no lo reprendió, ni rechazó siquiera su discipulado secreto. Al parecer lo recibió con amorosa bienvenida y le enseñó en el camino silencioso que Nicodemo había escogido para acercarse.

Debemos recordar también que los tiempos entonces no eran como los de ahora. Cristo aún no había muerto, ni se había establecido la iglesia cristiana. Ciertamente, el discipulado secreto no es justificable hoy, cualquiera que haya sido la excusa de Nicodemo en su época. Sabemos, además, que no fue satisfactorio ni siquiera en su caso. Sabemos que llegó el momento en que ya no pudo permanecer como amigo secreto. Cuando Jesús yacía muerto en su cruz, y su cuerpo, como el de un malhechor crucificado, estaba a punto de ser sepultado en deshonra entre criminales, es notable que los dos hombres que se adelantaron para rescatarlo de tal ignominia y darle honrada sepultura habían sido ambos, hasta ese día, discípulos secretos. La muerte de Cristo conmovió sus corazones y despertó su amor tímido y vacilante, de modo que ya no pudieron continuar como discípulos ocultos. El amor genuino de sus corazones no pudo reprimirse, y se adelantaron arriesgándolo todo por Aquel a quien antes nunca habían tenido valor de confesar abiertamente.

El discipulado secreto no es satisfactorio. No obtiene la aprobación plena de la propia conciencia. No trae paz abundante al corazón. Produce, en el mejor de los casos, una vida cristiana coja y obstaculizada. Si amamos a Cristo, debemos salir con valentía y confesarlo en un momento en que nuestra confesión lo honre y nos traiga bendición. Tenemos una promesa gloriosa: a quienes lo confiesen aquí, Él los confesará en el día del juicio ante ángeles y hombres.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Secret Discipleship

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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