Entre los dones del Espíritu, escasamente hay uno de mayor utilidad práctica que el don del discernimiento. Este don debería ser altamente valorado y buscado con franqueza, por ser casi indispensable en estos tiempos críticos. Este don nos permitirá distinguir la paja del trigo, y separar las manifestaciones de la carne de las operaciones del Espíritu. Necesitamos el don del discernimiento en nuestros púlpitos: el ojo ungido, el poder de la penetración e interpretación espiritual, la capacidad de evaluar la escena religiosa tal como se ve desde la posición de Dios, y de decirnos qué está sucediendo en realidad.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 251
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.