La juventud de los hombres no será despreciada, si se mantienen alejados de las vanidades y las locuras. Quienes enseñan con su doctrina, deben enseñar con su vida. Su discurso debe ser edificante; su conversación debe ser santa; deben ser ejemplos de amor a Dios y a todos los buenos hombres, ejemplos de espiritualidad de mente. Los ministros deben atender estas cosas como su obra y tarea principal. Por este medio su aprovechamiento se manifestará en todo, así como ante todas las personas; este es el camino para progresar en conocimiento y gracia, y también para aprovechar a otros. La doctrina de un ministro de Cristo debe ser bíblica, clara, evangélica y práctica; bien expuesta, explicada, defendida y aplicada. Pero estos deberes no dejan lugar para los placeres mundanos, las visitas frívolas o la conversación ociosa, y muy poco para lo que es mero entretenimiento y solo ornamental. Que todo creyente sea capacitado para manifestar su aprovechamiento a todos los hombres; procurando experimentar el poder del evangelio en su propia alma, y llevar sus frutos en su vida.
Capítulo 5
Instrucciones acerca de los hombres y las mujeres, mayores y más jóvenes (1 Timoteo 5:1,2)
Debe guardarse el respeto debido a la dignidad de la edad y del cargo. A los más jóvenes, si tienen alguna falta, se les debe reprender, no como deseando hallar faltas en ellos, sino como dispuestos a sacar lo mejor de ellos. Se necesita mucha mansedumbre y cuidado al reprender a quienes merecen reprensión.
Y respecto a las viudas pobres (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Timothy 4:11-16
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.