Porciones diarias

El Espíritu intercede en nuestra debilidad

En toda oración busquemos poseer la mente del Espíritu y pedir la manifestación de Cristo al alma. Cuando oramos con sumisión y velamos por la respuesta, hallamos la prueba de su intercesión.

En todas nuestras oraciones, en todas nuestras aproximaciones al trono de la gracia, nuestra misericordia y sabiduría será procurar poseer la mente del Espíritu; desear conocer la voluntad de Dios y hacerla; mirar con fe más creyente y continua al Señor Jesús, para que él mismo nos enseñe y nos guíe; para que por su Espíritu y gracia nos conforme más interior y exteriormente a su imagen sufriente; para que nos conceda conocerle más y servirle mejor; para que nuestras oraciones sean cada día más fervientes, sinceras y espirituales, más conformes a la voluntad de Dios, y así se manifiesten cada vez más como el aliento intercesor del Espíritu de Dios en nuestros corazones, y como tales traigan respuestas más claras y evidentes.

Ora por la manifestación de Cristo a tu alma, por una revelación de la Persona, sangre, justicia y amor de Jesús; procura que tus señales y evidencias de vida divina se esclarezcan, que tus hitos y prendas de bien resplandezcan, que tus dudas y temores se disipen, y que te sea dada una assurance más plena y dulce de interés personal en la obra acabada de Cristo. Desea también que las promesas sean aplicadas a tu corazón, que la palabra de Dios entre con poder divino en tu conciencia, y que se levante y se despliegue una fe viva que se mezcle con la verdad que lees u oyes. Pide, conforme el Señor te habilite, sumisión, paciencia, resignación, quebrantamiento, contrición, humildad, dolor piadoso por el pecado, afectos celestiales y esa dulce espiritualidad de mente que es vida y paz. Sobre todo, busca una assurance interna de que tus oraciones son oídas y aceptadas, y entonces aguarda la respuesta. Esto te dará la más firme y mejor de las evidencias de que el bendito Espíritu intercede él mismo por ti con gemidos que no pueden expresarse.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: December 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura