"¡El evangelio glorioso de Cristo!" 2 Corintios 4:4
El evangelio es una gloriosa revelación de la gracia divina: una manifestación del propósito y del beneplácito de Dios para salvar a los pecadores en armonía con, y para honra de, todas sus perfecciones divinas.
El evangelio contiene las doctrinas más sublimes, las promesas más amplias y las invitaciones más libres que se puedan concebir.
El evangelio presenta al Señor Jesucristo en la gloria de su persona, la profundidad de su amor, la vastedad de su mérito y su infinita disposición para salvar a los más viles de los pecadores.
El evangelio es una proclamación de paz por el derramamiento de sangre del Dios encarnado; de una salvación plena, libre y completa para todos los que creen de verdad en su nombre; de una herencia gloriosa, un reino eterno y una corona de gloria como don gratuito para los más viles de los hombres. En otras palabras, el evangelio es la buena nueva de perdón, paz, protección y vida eterna para todos los que estén dispuestos a recibirlo y disfrutarlo.
En el evangelio el corazón de Dios queda al descubierto, la plenitud de Cristo se abre de par en par, y a las almas miserables se las invita a venir y ser hechas eternamente felices.
El evangelio contiene los pensamientos más amables de Dios, los planes más sabios de Dios, las promesas más bondadosas de Dios, y la más plena revelación de Dios mismo.
El evangelio es bálsamo para las heridas del pecador, consuelo para la conciencia atribulada, ¡y el remedio para un corazón quebrantado por el pecado!
El evangelio es el poderoso instrumento de Dios, por medio del cual resucita a los muertos en el pecado, ilumina la mente ciega, perdona a los culpables, limpia el corazón sucio, sana el alma enferma del pecado, ¡y hace eternamente feliz al miserable!
En una palabra, el evangelio revela todo lo que Dios puede dar, todo lo que el hombre necesita, y todo lo que el hijo de Dios puede disfrutar.
Sin embargo, muchos desprecian el evangelio: unos por su sencillez, otros por su espiritualidad, y otros por su pureza.
El evangelio postra al hombre en el polvo y pone a Dios en el trono. Coloca al hombre como pecador a la disposición soberana de Dios. No cederá nada al orgullo del hombre, y no hace cumplidos a la supuesta bondad o capacidad del hombre.
Si un hombre es salvo de algún modo, es por gracia sola, es por Cristo solo, ¡es para honra de Dios solo!
El evangelio desprecia la sabiduría del mundo, y pone al rico y al pobre, al moral y al inmoral, al instruido y al iletrado en el mismo nivel. ¡El orgullo del hombre no puede tolerar esto!
El evangelio debe ser conocido experimentalmente por la enseñanza del Espíritu Santo antes de que sea amado, estimado y practicado como debiera.
¿Conocemos nosotros personal y experimentalmente el evangelio? ¿Hemos gustado su dulzura, así como sentido su poder? ¿Es para nosotros más deseable que el oro, aun el oro más fino? ¿Es más dulce que la miel, aun la miel que destila del panal?
¿Hemos recibido el evangelio con una demostración del poder del Espíritu?
¿Ha iluminado nuestros entendimientos, purificado nuestros corazones y corregido nuestras vidas?
Fuente y atribución
Autor original: James Smith
Título original: Treasures from James Smith — The glorious gospel of Christ!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Smith, publicado originalmente en Grace Gems.