Cómo soportar las aflicciones

El evangelio sostiene al alma afliccionada

El evangelio ofrece el verdadero consuelo en medio de la aflicción, porque el Espíritu Santo sostiene nuestra fe con las promesas de Dios.

Para concluir; de la consideración de lo que la Escritura declara respecto a los males temporales, "levantemos las manos caídas, y las rodillas paralizadas; y enderecemos caminos para nuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado." Es decir, en nuestra aflicción, tomemos ánimo y resolución de las promesas, y vivamos en santa conformidad a la voluntad de Dios, para que el débil o desmayado sea restaurado.

La primera y última lección de la filosofía pagana fue sostener a los hombres bajo las tormentas a las que están expuestos en este estado caído, haciendo el alma como una roca inconmovible por las olas. Pero todos sus consejos fueron infructuosos, y así no pudieron asegurarlos contra la impaciencia o la desesperación.

Pero el evangelio, que nos asegura el amor de Dios al enviar aflicciones para nuestro bien espiritual y eterno, es el único capaz de componer la mente. Y siempre que desmayamos en las tribulaciones, es por infidelidad o falta de consideración. Es imposible que una persona sea cristiana e incapaz de consuelo en el estado más aflictivo: pues en realidad lo somos por el Espíritu Santo, que es el Consolador.

El remedio soberano de nuestras tristezas es corregir el juicio de los sentidos por una seria creencia en la promesa de Dios. Así conciliaremos la aspereza de su mano con la dulzura de su voz. Él nos llama desde el cielo en la noche más oscura: "Soy yo, no temáis." Nos corrige con el corazón y la mano de un padre.

La debida consideración de estas cosas producirá un gozo santo en medio de nuestros sufrimientos. "Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza." Romanos 15:4

Fuente y atribución

Autor original: William Bates

Título original: How to Bear Afflictions — parte 9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de William Bates, publicado originalmente en Grace Gems.

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