Ayuda para cada día

El fruto bendito del dolor, la debilidad y la prueba

Muchos de los siervos más nobles de Dios llevaron espinas en su carne y, sin embargo, recibieron bendiciones espirituales que jamás habrían conocido si sus ruegos de alivio hubiesen sido escuchados.

Muchos de los siervos más nobles de Dios llevaron «espinas» en su carne durante todos sus días; pero, al mismo tiempo, recibieron bendiciones y enriquecimientos espirituales que jamás habrían conocido si sus clamores de alivio hubiesen sido atendidos.

No sabemos cuánto debemos al sufrimiento de quienes nos han precedido. La prosperidad no ha enriquecido al mundo como lo ha hecho la adversidad. Los mejores pensamientos, las lecciones más ricas de la vida, los cánticos más dulces que nos han llegado del pasado, no han brotado de vidas sin privación ni adversidad, sino que son el fruto del dolor, de la debilidad, de la prueba. Los hombres han clamado por verse libres de la servidumbre de la dureza, de la enfermedad, de la invalidez, de la necesidad que exige negación de sí mismos, sin saber que aquello que parecía estorbar su camino era precisamente lo que forjaba todo lo noble, hermoso y bendito que había en su vida.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The fruit of pain, of weakness, of trial

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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