Porciones diarias

El gozo de Dios al salvar a un pecador

Dios se goza en salvar tu alma tanto como tú en ser salvo, y aun más, pues su gozo es infinito. La salvación de la Iglesia llena de gozo eterno el seno mismo de Dios.

Dios se regocija tanto en salvar tu alma como tú en que tu alma sea salva. ¿Digo "tanto"? Su gozo es infinito y el tuyo finito; el suyo, gozo de Dios; el tuyo, sólo gozo de hombre. ¿Crees que Dios se goza en salvar y se deleita en ello? ¿Por qué, si no, habría dado a su amado Hijo? ¿Se regocijan los ángeles por los pecadores arrepentidos? ¿Y no hay gozo también en el seno de Dios al salvar a un pecador? Esto nos eleva, por así decirlo, a los mismos recintos de la gloria y nos revela el carácter admirable de Dios en su Trinidad de personas y unidad de esencia: hay un regocijo en la salvación de la Iglesia tal que Dios mismo, por decirlo así, se llena de gozo eterno con la salvación de su pueblo.

Cuando su amado Hijo se ofreció como sacrificio por el pecado y quitó así las transgresiones e iniquidades de la Iglesia con su propio derramamiento de sangre y muerte, venció a la muerte y al infierno y nos lavó en su sangre de toda inmundicia, culpa y vergüenza, Dios, por así decirlo, se regocijó con gozo infinito en la culminación de la obra de su amado Hijo. Fue el cumplimiento de sus eternos propósitos de sabiduría y gracia; la manifestación de su gloria a hombres y ángeles; el triunfo del bien sobre el mal, de la santidad sobre el pecado, de la misericordia sobre el juicio, del amor sobre la enemistad, y sobre todo del Hijo de Dios en su debilidad sobre Satanás en su poder. Fue poblar el cielo con una multitud innumerable de santos que cantarían eternos himnos de alabanza a Dios y al Cordero. Así vemos cómo el Dios del cielo se goza aun ahora con santo gozo sobre cada uno a quien lleva al disfrute de una salvación tan libre, tan grande y tan gloriosa.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: July 4

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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