La Hora de Silencio

El gozo del Señor es mi fuerza

En medio de la debilidad y las adversidades, el creyente halla fortaleza en la omnipotencia, la sabiduría, la verdad y el amor de su Señor.

«No os entristezcáis, porque el gozo del Señor es vuestra fuerza.» Nehemías 8:10

¡El gozo del Señor es mi fuerza!

Está el gozo de la omnipotencia de mi Señor. Yo soy débil. Estoy rodeado de adversarios. Mis cargas y mis tareas son muchas. ¡Pero tengo a la Omnipotencia de mi lado!

Está el gozo de la sabiduría de mi Señor. ¡Cuántos son sus designios, qué esfuerzos despliega, cuán bien ordenados y seguros son los métodos que emplea para instruirme, purificarme y coronarme! Paciente y bondadosamente avanza hacia su meta, y jamás se deja arrastrar a un solo paso en falso.

Está el gozo de la verdad de mi Señor. Sus grandes y preciosas promesas —promesas de liberaciones temporales y espirituales, de santidad, de gracia para el oportuno socorro, del Cielo y del hogar al fin—. Ni una sola de ellas caerá por tierra.

Está el gozo del amor de mi Señor. El Padre me ama: no se satisface hasta tenerme como hijo en su familia celestial. El Hijo me ama: derrama su sangre por mí en la Cruz, y vive de nuevo para interceder por mi bien. El Espíritu me ama: se complace en morar conmigo hasta que yo sea tan puro como Cristo es puro.

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Nehemiah 8:10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura