Cuanto más encontramos placer en los caminos de Dios, más desearemos perseverar en ellos. El designio del apóstol era afirmar y consolar a los tesalonicenses respecto al objeto de su fe, que Jesucristo era el Salvador del mundo; y respecto a la recompensa de la fe, la cual era más que suficiente para compensar todas sus pérdidas y recompensar todos sus trabajos. Pero temía que sus labores fueran en vano. Si el diablo no puede impedir que los ministros trabajen en la palabra y la doctrina, hará, si le es posible, que fracase el éxito de sus labores. Nadie querría trabajar en vano de buena gana. Es la voluntad y el propósito de Dios que entremos en su reino a través de muchas aflicciones. Y los apóstoles, lejos de adular a la gente con la expectativa de prosperidad mundana en la religión, les dijeron con franqueza que debían contar con tribulaciones en la carne. En esto siguieron el ejemplo de su gran Maestro, el Autor de nuestra fe. Los cristianos estaban en peligro, y debían ser prevenidos; así serán guardados para no ser seducidos por ningún artificio del tentador.
Se regocijó por las buenas nuevas de su fe y de su amor
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Thessalonians 3:1-5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.