La Biblia insiste en el gozo como un elemento de la vida cristiana. Cristo habló de su deseo de que los discípulos tuvieran su gozo cumplido en sí mismos. Pablo exhorta a los cristianos a alegrarse siempre, y habla del gozo como uno de los frutos del Espíritu.
El gozo cristiano no es hilaridad. Una persona puede estar afligida y, sin embargo, tener el gozo del Señor en el corazón. Es un gozo interior, una fuente en el alma alimentada desde el cielo. Todo cristiano debería tener este gozo. Pertenece al ideal del carácter cristiano completo. Sin embargo, es muy evidente que hay muchos cristianos que no lo tienen. Su ánimo sube y baja como el mercurio del termómetro, variando con la atmósfera. Cuando las cosas van bien, tienen gozo. Cuando las circunstancias son difíciles o dolorosas, no tienen ninguno.
Deberíamos saber cómo obtener el gozo de Cristo. Un secreto es la entrega absoluta a la voluntad de Dios. Otro es el servicio a los demás. Solo cuando aprendemos a vivir la vida del amor, «no para ser servidos, sino para servir», podemos hallar el gozo verdadero y profundo. Cada abnegación o sacrificio de amor por otro aumenta el gozo del cristiano. Alcanzamos la vida ideal solo cuando el gozo habita en nuestro corazón y resplandece en nuestra vida.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - May 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.