Porciones diarias

El gozo que solo mana de la presencia de Cristo

Toda alegría verdadera fluye únicamente de la manifestación de Cristo al alma; lo demás deja vacío, y una sola sonrisa del Señor comunica un gozo que ningún otro origen da.

Si alguna vez, al pasar por este desierto, sentimos una gota de gozo sólido, de verdadera felicidad, debe fluir, y solo puede fluir, de una fuente: la manifestación de Cristo a nuestras almas. Este gozo puede ser muy pasajero; podemos contemplarlo a través de una perspectiva de muchos años, y dudas y temores nublen la mente sobre si alguna vez nos gozamos de veras en Cristo, o si nuestro gozo no fue el gozo del hipócrita que perece. Y, sin embargo, somos llevados a este punto: solo en él hallamos gozo y paz verdaderos. El pecado, el mundo, las cosas del tiempo y de los sentidos, los negocios, los entretenimientos y los placeres llamados tales no dan ya gozo duradero; hay un vacío doloroso, una sensación de tristeza y miseria ligada a todo lo que se quede corto de las comunicaciones divinas de misericordia, favor y amor.

De modo que, aunque quizá no seamos capacitados para decir que nos gozamos grandemente en todo tiempo, lugar y estación en el Señor, sí llegamos a esto: no podemos gozarnos en ningún otro; no hallamos placer verdadero en nada más. Una sonrisa del Señor, una palabra de sus labios, un rasgo grato de la luz de su rostro comunican, mientras duran, gozo; y de ninguna otra parte, de ninguna otra fuente, puede extraerse un solo instante de gozo verdadero.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: April 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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