Meditaciones santas para cada día

El Gran Médico sana las heridas del alma extraviada

Una invitación devocional al backslider arrepentido a volver al Señor, confiando en la compasión del Gran Médico que sana, perdona y ama libremente.

«Sanaré su rebelión, los amaré libremente.» Oseas 14:4

Apartarse «en el corazón» es un mal serio. Pero la partida abierta de Dios y el entregarse al pecado es mucho peor, pues trae oprobio sobre el nombre de Cristo y sirve para endurecer a los impíos en sus malos caminos.

El backslider no solo deshonra la religión y entristece al Espíritu Santo, sino que también hiere terriblemente su propia alma. Pero el Gran Médico puede sanar aun las heridas del backslider. Nuestro Dios es gracioso y lleno de compasión. Llama al errante y le dice: «Vuelve al Señor tu Dios, porque has caído por tu iniquidad.» Ayuda su debilidad cuando, con vergüenza y confusión de rostro, regresa. Pone, por así decirlo, una oración en sus labios, pues dice: «Tomad con vosotros palabras, y volveos al Señor, y decidle: Quita toda iniquidad, y recíbenos favorablemente.»

Lector, ¿has vagado por algún camino prohibido, y has traído deshonor a tu Señor, y angustia a tu alma?

Humíllate, pero no te desalientes. Hay misericordia para ti. Jesús, que dio a Pedro, después de su grave caída, una mirada de tierna compasión que lo hizo salir y llorar amargamente, espera ser bondadoso contigo. Arrójate a Sus pies, confiesa tus pecados, y comprobarás Su amor perdonador y Su misericordia sanadora.

«¡Vuelve, oh errante, vuelve! Tu Salvador manda a tu espíritu vivir; Ve a Sus pies sangrantes, y aprende ¡Cuán libremente Jesús puede perdonar!»

Fuente y atribución

Autor original: Autor desconocido

Título original: Reader, have you wandered in some forbidden path

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.

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