Perlas de Spurgeon

El hipócrita desenmascarado ante el juicio de Dios

El hipócrita puede engañar a ministros y a la iglesia entera, pero la Muerte y el Día del Juicio arrancarán su máscara y dejarán al descubierto la corrupción de un corazón que mintió a Dios y a su propia conciencia.

¡Oh hipócrita, piensas que serás exaltado, porque el ministro ha sido engañado y te reconoce una experiencia profunda; porque los diáconos han caído en la trampa y te juzgan eminentemente piadoso; porque los miembros de la iglesia te reciben en sus casas y también te tienen por un querido hijo de Dios! ¡Pobre alma! Acaso vayas a la tumba con la ilusión en tu mente de que todo está bien contigo; pero recuerda, aunque como una oveja seas echado en tu sepulcro, la Muerte te descubrirá. Te dirá: ¡Fuera la máscara, hombre! ¡Lejos todos tus ropajes! ¡Arriba ese sepulcro encalado! ¡Quita esa hierba verde; que se vean los gusanos! ¡Fuera el cuerpo; veamos la corrupción que humea!

¿Y qué dirás cuando tu corazón abominablemente corrompido y sucio sea abierto ante el sol, y hombres y ángeles oigan tus mentiras e hipocresías puestas al descubierto ante ellos? ¿Harás entonces de hipócrita? ¡Alma, ven a cantar las alabanzas de Dios en el Día del Juicio con labios falsos! ¡Dile ahora, mientras tienes la casa de la viuda en la garganta, dile que le amas! ¡Ven ahora, vosotros que devoráis a los huérfanos, vosotros que robáis, vosotros que cometéis impureza! ¡Decidle ahora que os gloriáis en el Señor! ¡Decidle que predicáis su palabra; decidle que andáis por sus calles; decidle que dais a conocer que erais uno de los excelentes de la tierra! ¡Qué! Hombre, ¿está callada por una vez tu lengua parlanchina? ¿Qué te pasa? Nunca fuiste lento para hablar de tu piedad. Habla claro, y di: «Tomé la copa sacramental; yo era un profesante.»

¡Oh, cuán cambiado! El sepulcro encalado se ha vuelto blanco en otro sentido; está blanco de horror. Mirad ahora; el parlanchín se ha quedado mudo; el jactancioso guarda silencio; el ropaje del formalista está desgarrado en harapos, la polilla ha devorado su hermosura; su oro y su plata se han empañado. ¡Ah! así ha de ser con todo hombre que ha mentido así a Dios y a su propia conciencia.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Gems — Hypocrite

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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