El hombre ama su propia ruina. La copa del placer es tan dulce que, aunque sabe que lo envenenará, aun así debe beberla. Y la ramera es tan hermosa, que aunque comprende que sus caminos conducen al infierno, ¡como un buey sigue al matadero hasta que el dardo le atraviesa el hígado! El hombre está fascinado y hechizado por el pecado.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — Man loves his own ruin
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.