«El hombre nace para la aflicción, tan cierto como que las chispas se elevan hacia lo alto.» Job 5:7
«Aquí en la tierra tendrán muchas pruebas y tristezas.» Juan 16:33
El verdadero propósito del dolor no es simplemente soportar el sufrimiento que llega a nuestra vida, llevarlo con valentía, sin quejarnos, atravesarlo con paciencia e incluso regocijarnos en él. El dolor tiene para nosotros una misión más alta que enseñarnos heroísmo. Debemos soportar el dolor buscando su bendición: un mensaje de Dios que no debemos dejar pasar sin escucharlo. Levanta el velo que nos oculta el rostro de Dios, y vislumbramos su belleza cada vez que somos llamados a sufrir. El dolor es como el fuego de un horno, y debemos salir de él siempre con el oro de nuestro carácter brillando un poco más. Toda experiencia de sufrimiento debería, de alguna manera...
acercarnos más a Dios,
hacernos más amables y amorosos, y
dejar la imagen de Cristo brillando con mayor claridad en nuestras vidas.
«Te he refinado, pero no como se refina la plata; antes bien, te he refinado en el horno del sufrimiento.» Isaías 48:10
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The furnace of suffering
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.