¡Oh, entrégate a la oración! No digas que tu incensario no tiene nada que ofrecer, que no contiene especias aromáticas, ni fuego, ni incienso. Acércate con él, vacío y frío como está, al gran Sumo Sacerdote; y mientras contemplas por la fe al que es el Altar, el Cordero inmolado y el Sacerdote, su Espíritu echará las especias de la gracia y las brasas del amor en tu corazón aletargado y frío, y de allí se elevará una nube de incienso precioso que subirá con los muchos méritos del Salvador, como ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
No olvides que hay incienso de la tarde lo mismo que de la mañana. Cuando la estación de prosperidad y gozo haya pasado, y la tarde de la adversidad, la soledad y el dolor corra sus cortinas sombrías a tu alrededor, toma tu incensario y agítalo delante del Señor. En esa hora de silencio solemne y de soledad dolorosa, cuando todo apoyo y simpatía humana falla, sube el incienso más dulce. No hay oración tan verdadera, tan poderosa y tan fragante como la que el dolor exprime del corazón. La oración te sosegará, te calmará, aliviará tu carga, expulsará al tentador, acercará a Jesús a tu alma sensible, levantará tu corazón al cielo y hará bajar el cielo a tu corazón. Cristiano afligido, entrégate a la oración en la hora de tu tristeza y soledad, y tus suspiros, enviados al cielo con voz temblorosa, volverán a tu corazón desolado, ricos y cargados de las dulces consolaciones del cielo.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - January 12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.