Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El joven rico que buscaba la vida eterna

Un joven rico y respetable se acerca a Jesús con el anhelo de heredar la vida eterna. Su pregunta revela que ningún logro humano puede satisfacer el hambre del alma, pues la vida eterna se recibe únicamente por medio de Cristo.

Era un joven, con todas sus facultades frescas y plenas. Era rico, con todo el honor, la comodidad, la distinción y la influencia que dan las riquezas. Gozaba de buena reputación entre sus semejantes, pues era un principal de la sinagoga. Su carácter era irreprochable, ya que había guardado escrupulosamente todos los mandamientos. Era un hombre amable, de muchas cualidades nobles, atractivo y simpático, pues Jesús lo amó al verlo. Sin embargo, no estaba satisfecho. El hambre de su corazón era también muy fuerte, y lo impulsaba con urgencia, a toda prisa, hacia Cristo.

Nunca se hizo una pregunta más importante que la que él planteó a Jesús. La vida eterna es el galardón más glorioso que puede alcanzarse en el universo. Abarca todas las bendiciones de la salvación en este mundo, y luego un lugar en la familia de Dios para siempre. No es de extrañar que este joven corriera a preguntar a Cristo esta cuestión. Lo admirable es que tan pocas personas corran jamás a hacer la misma consulta.

Los hombres corren tras los pobres premios de la tierra, pero son lentos en su paso cuando buscan la vida eterna, el galardón más glorioso del universo.

Es además un premio que puede alcanzarse. Está al alcance de todos. No hay nadie que no pueda obtenerlo. Es, sin embargo, un premio que no se puede ganar haciendo algo. Hay amplio espacio para la acción en la vida cristiana, pero este no es el lugar para ella. La vida eterna no puede ganarse diciendo tantas oraciones, ni ayunando tantas horas, ni bautizándose de cierta manera, ni uniéndose a una iglesia particular, ni dando tanto dinero a la caridad, ni por ninguna otra clase de acto o servicio religioso. La vida eterna es don de Dios; se obtiene por medio de Jesucristo. Se concede a todos los que la reciban con sinceridad. El modo de obtenerla es recibir a Cristo como Salvador y Señor.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Rich Young Ruler

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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