La gloria de lo cotidiano

El lecho blanco como prado de descanso espiritual

Una joven cristiana descubre en su cama del hospital un prado de descanso y refrigerio espiritual, recordando que las aflicciones endulzan el alma y nos llevan a guardar la palabra de Dios.

Un lugar de refrigerio espiritual

Una joven cristiana que estuvo durante muchas semanas en un hospital, sometiéndose a una dolorosa operación y luego recuperándose lentamente, me escribió en los días de su convalecencia: "He hallado en mi pequeña cama blanca aquí en el hospital un rincón del verde prado de Dios." No solo le había resultado un lugar de descanso y paz, sino también un lugar de refrigerio espiritual.

Las cosas difíciles no están destinadas a estropear nuestra vida; están destinadas a hacerla más valiente, más digna, más noble. Las adversidades y las desgracias están destinadas a endulzar nuestros espíritus, no a tornarlos agrios y amargos.

"Antes de ser afligido, yo andaba extraviado, pero ahora guardo tu palabra." Salmo 119:67

"Bueno para mí es haber sido afligido, para que aprenda tus estatutos." Salmo 119:71

"Yo sé, oh Jehová, que tus juicios son justos, y que con fidelidad me has afligido." Salmo 119:75

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Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: a place of spiritual refreshment

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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