Mañana y noche

El llamado de Dios: santo, sublime y celestial

Tres pruebas examinan el llamamiento de Dios: es santo, aparta del pecado y conduce a Cristo; es sublime, eleva el corazón a las cosas celestiales; y es celestial, viene del cielo y hace del creyente un peregrino en la tierra.

En 2 Timoteo 1:9 se leen estas palabras: "Quien nos salvó y nos llamó con un llamamiento santo." He aquí una piedra de toque con la cual podemos probar nuestro llamamiento. Es "un llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino conforme a su propósito y gracia." Este llamamiento prohíbe toda confianza en nuestras propias obras y nos conduce a Cristo solo para la salvación; pero después nos purifica de las obras muertas para servir al Dios vivo y verdadero. Así como Aquel que os ha llamado es santo, así también vosotros debéis ser santos. Si vives en pecado, no has sido llamado por Dios. Pero si eres verdaderamente de Cristo, puedes decir: "¡Nada me duele tanto como el pecado! ¡Deseo verme libre de él! Señor, ayúdame a ser santo." ¿Es este el anhelo de tu corazón? ¿Es esta la dirección de tu vida hacia Dios y su divina voluntad?

En Filipenses 3:14 se nos habla de "la sublime vocación de Dios en Cristo Jesús." ¿Es, pues, tu llamamiento, un llamamiento sublime? ¿Ha ennoblecido tu corazón y lo ha fijado en las cosas celestiales? ¿Ha elevado tus esperanzas, tus gustos, tus deseos? ¿Ha levantado el rumbo constante de tu vida, de modo que la vivas con Dios y para Dios?

Otra prueba hallamos en Hebreos 3:1: "Partícipes del llamamiento celestial." Llamamiento celestial significa un llamado del cielo. Si solo el hombre te llama, no estás llamado. ¿Es tu llamamiento de Dios? ¿Es un llamamiento al cielo así como del cielo? A menos que seas un extraño aquí en la tierra y el cielo tu hogar, no has sido llamado con un llamamiento celestial. Pues los que así han sido llamados declaran que buscan una ciudad que tiene fundamentos, cuyo artífice y constructor es Dios, y ellos mismos son extraños y peregrinos sobre la tierra.

¿Es tu llamamiento así santo, sublime, celestial? Entonces, amado, has sido llamado por Dios, pues tal es el llamamiento con el que Dios siempre llama a su pueblo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: October 11 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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