El lugar más difícil para glorificar a Dios es el hogar, pero es allí donde se encuentra la prueba más verdadera de un cristiano.
«Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, para que, si algunos no obedecen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conductura de sus mujeres, al considerar vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande valor delante de Dios.» 1 Pedro 3:1-4
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Pittman
Título original: The hardest place to glorify God
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.