Muchos tienen en sí mismos mucho digno de alabanza y, sin embargo, perecen por la falta de una sola cosa; así, este gobernante no pudo soportar las condiciones de Cristo, que lo habrían separado de sus posesiones. Muchos que son reacios a dejar a Cristo, con todo lo dejan. Tras una larga lucha entre sus convicciones y sus corrupciones, sus corrupciones se imponen. Sienten mucha pena de no poder servir a ambos; pero si uno ha de dejarse, será su Dios, no su ganancia mundana. Su tan cacareada obediencia se descubrirá como mero exterior; el amor al mundo, en una u otra forma, está en la raíz. Los hombres son propensos a hablar demasiado de lo que han dejado y perdido, de lo que han hecho y sufrido por Cristo, como hizo Pedro. Pero más bien deberíamos avergonzarnos de que haya habido algún pesar o dificultad en hacerlo.
Cristo anuncia su muerte (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 18:18-30
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.