¡Oh, maravilloso misterio de gracia asombrosa! Las pobres almas que están muertas en delitos y pecados tienen todas corazones de justicia propia, porque sus entendimientos son ciegos y sus conciencias están insensibles. Exhortar a tales personas a vestirse de Cristo sería tan necio y tan vano como mandar a un cadáver muerto que se levante y se vista.
¡Oh, maravilloso misterio de gracia asombrosa! ¡Pecadores! Vosotros que veis, conocéis y sentís que no sois sino pecado, sí, los mismos principales de los pecadores, tenéis derecho, por don gratuito, por gracia gratuita, de tomar, poseer y vestiros de Cristo!
Pero sois vosotros, pecadores avivados, iluminados y sensibles, cuyas conciencias se indignan por el pecado, cuyos corazones se duelen por las maldiciones de la ley pronunciadas contra el pecado, y cuyos espíritus tiemblan de ser hallados en su propia justicia; sois vosotros, sacudidos por la tempestad, afligidos y no consolados por nada que podáis hallar y sentir en vosotros mismos; vosotros que veis vuestra propia desnudez y consideráis constantemente vuestra propia justicia como trapos inmundos, sois los que sois exhortados a vestiros de Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: John Mason
Título original: Mason's Believer's Pocket Excerpts — 9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Mason, publicado originalmente en Grace Gems.