¡Qué masa de enfermedad espantosa debió haberse presentado ante los ojos de Jesús! Sin embargo, no leemos que se sintiera disgustado, sino que atendió pacientemente cada caso. ¡Qué variedad asombrosa de enfermedades debió reunirse a Sus pies! ¡Qué úlceras enfermantes y llagas pútridas! Sin embargo, Él estaba listo para cada nueva forma del mal monstruoso, y fue vencedor de él en todas sus formas. De cualquier quarter que volara la flecha, Él apagaba su ígneo poder. El calor de la fiebre, o el frío de la hidropesía; la letargia de la parálisis, o la furia de la locura; la inmundicia de la lepra, o la tiniebla de la ceguera, todo conoció el poder de Su Palabra y huyó a Su mandato. En cada rincón del campo fue triunfador sobre el mal y recibió el homenaje de cautivos libertados. Vino, vio, venció por doquier.
Así es aun esta mañana. Cualquiera que sea mi propio caso, el Médico amado puede sanarme. Y cualquiera que sea el estado de otros que en este momento pueda recordar en oración, puedo tener esperanza en Jesús de que Él podrá sanarlos de sus pecados.
Hijo mío, amigo mío, ser más querido, puedo tener esperanza para cada uno, para todos, cuando recuerdo el poder sanador de mi Señor; y por mi propia cuenta, por más severa que sea mi lucha con los pecados y las flaquezas, puedo aun tener buen ánimo. Aquel que en la tierra recorrió los hospitales, aún dispensa Su gracia y hace maravillas entre los hijos de los hombres; vayamos a Él de inmediato y con toda seriedad. Alábele esta mañana, al recordar cómo obró Sus curas espirituales, que son las que más renombre Le dan. Fue tomando sobre Sí mismo nuestras enfermedades. «Por Su llaga fuimos nosotros curados». La Iglesia en la tierra está llena de almas sanadas por nuestro Médico amado; y los habitantes del cielo mismo confiesan que «Él los sanó a todos». Ven, pues, alma mía, publica la virtud de Su gracia, y sea «al Eterno por nombre, por señal eterna que no será cortada».
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: May 7 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.