Si una langosta pierde su garra en una pelea
«Os daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne» Ezequiel 36:26
¡Qué maravilla es que un hombre pueda llegar a tener un corazón nuevo!
Sabéis que si una langosta pierde su garra en una pelea, puede volver a crecer una garra nueva—y eso ya se considera algo bastante maravilloso.
Sería mucho más asombroso, si los hombres pudieran crecer brazos y piernas nuevos.
Pero, ¿quién ha oído jamás de un hombre que haya hecho crecer un corazón nuevo?
Puede que hayáis visto una rama cortada de un árbol, y que hayáis pensado que quizá el árbol vuelva a brotar y haya una nueva rama. Pero, ¿quién ha oído jamás que un poste de madera de una cerca obtenga savia nueva y una vida nueva?
Sin embargo, mi Señor y Maestro, el Salvador crucificado y exaltado—¡ha dado a Su pueblo corazones nuevos, y ha hecho de ellos nuevas criaturas!
«De modo que si alguno está en Cristo, es una nueva criatura; lo viejo ya pasó, y he aquí todas las cosas son hechas nuevas» 2 Corintios 5:17
¡Regocijémonos juntos en este Salvador regenerador!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Treasures — If a lobster loses its claw in a fight
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.