Debemos a los buenos hombres defender su reputación; y estamos bajo obligaciones especiales con aquellos de quienes hemos recibido beneficio, sobre todo beneficio espiritual, de reconocerlos como instrumentos en la mano de Dios para hacernos bien. Aquí se da cuenta del comportamiento y las bondadosas intenciones del apóstol; en lo cual puede verse el carácter de un ministro fiel del evangelio. Este era su gran fin y designio: hacer el bien. Aquí se notan varios pecados que suelen hallarse entre los profesos de la religión. Las caídas y los desmanes humillan a un ministro; y Dios a veces toma este camino para humillar a quienes podrían verse tentados a enaltecerse. Estos amplios versículos muestran a qué excesos habían arrastrado los falsos maestros a sus engañados seguidores. ¡Cuán doloroso es que tales males se hallen entre los profesos del evangelio! Mas así es, y ha sido muchas veces, y aun lo era en los días de los apóstoles.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 2 Corinthians 12:11-21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.