Estas palabras extienden el mensaje más allá de la iglesia a la cual fueron dirigidas, y se dirigen a todo aquel a quien llega la palabra y a quien se le da oído para oírla y recibirla. Así, cada mensaje enviado a las iglesias se vuelve un mensaje enviado personalmente a nosotros. Si tenemos un oído espiritualmente circuncidado, si estamos dispuestos a escuchar la voz del Señor, él nos habla en cada mensaje tan personal y distintamente como habló a cada iglesia en particular. Es, en verdad, una bendición indecible tener este oído dado por Dios, para recibir con humildad, sencillez y sincera piedad lo que el Señor habla en la palabra de su gracia.
Es por su palabra que él llama a la puerta de nuestros corazones; y ¡qué bendición ha pronunciado sobre el hombre que oye su voz y abre la puerta cuando escucha el llamado, como la esposa amorosa cuando oye el llamado de su esposo a la puerta de su casa! "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo".
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: March 5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.