Pensamientos vespertinos

El ojo amoroso de Jesús reposa sobre ti

La mirada tierna de Jesús reposa sobre el creyente arrepentido y lo guía por los senderos oscuros de la vida. Bajo ese ojo de amor inextinguible hallamos perdón, dirección y luz que disipa toda sombra.

El ojo de un padre, brillando con ternura sobre un hijo rebelde y extraviado, invitándolo y dándole la bienvenida a su regreso, ¿qué corazón puede resistirlo? El dolor más profundo, más amargo y más verdadero por el pecado se siente y se expresa solo bajo la mirada de Dios. Cuando la almohada inquieta de la medianoche se humedece, cuando el corazón se abre en secreto ante la mirada de Jesús, cuando la cámara íntima es testigo de las confesiones y súplicas de un corazón contrito, entonces brota un pesar por el pecado tan genuino y conmovedor que no puede menos que atraer la mirada más tierna y perdonadora de Cristo.

Procuremos vivir siempre conscientes del ojo amoroso de Jesús posado sobre nosotros. En lo público y en lo privado, en la prosperidad y en la adversidad, en todo lugar y bajo toda circunstancia, vivamos como bajo su luz. Cuando nuestro Señor estuvo en la tierra, como varón de dolores, sus ojos estaban nublados por el pesar; pero ahora, en el cielo, son como llama de fuego: para sus santos, no llama que consume, sino llama de amor inextinguible. No te creas, creyente retirado, desterrado y exiliado, perdido de toda vista. Otros ojos pueden cerrarse o la muerte oscurecerlos; pero el ojo de Jesús reposa siempre sobre ti.

«Yo te guiaré con mi ojo», es la promesa graciosa de tu Dios. Mantén tu mirada fija en ese ojo, mirando a Jesús. Él es la fuente de luz, y en la luz que irradia su mirada verás, en la hora más sombría de tu vida, luz sobre tu camino. «Por su luz anduve en tinieblas». Y contemplando, como en un espejo, la gloria del Señor, seremos transformados de gloria en gloria por el Espíritu del Señor.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - February 1

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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