Extractos escogidos de John Newton

El paciente rebelde y el Médico fiel del alma

Una confesión devocional en la que Newton se reconoce como un paciente terco bajo el cuidado del gran Médico de las almas, quien lo sana con amor paciente pese a sus recaídas.

Estoy obligado a hablar bien de mi Médico: me trata con gran ternura y me manda esperar a su tiempo una curación perfecta. Sé demasiado de Él (aunque sé poco) para dudar de su habilidad o de su promesa.

Es verdad que he sufrido graves recaídas desde que estoy bajo su cuidado. Sin embargo, confieso que la culpa no ha sido suya, sino mía. ¡Soy un paciente perverso e indócil! Con demasiada frecuencia he descuidado sus recetas y he quebrantado el régimen que me manda observar. Esta perversidad, unida a la extrema obstinación de mis males, me habría hecho ser despedido como incurable hace mucho, ¡si hubiera estado bajo cualquier otra mano que no fuera la suya!

¡En verdad, no hay nadie como Él! Cuando me he reducido a muy poco, Él me ha ayudado aun. Bendito sea su nombre: solo por su cuidado perfecto sigo con vida.

Aunque todas sus medicinas son provechosas, no todas son agradables. De vez en cuando me da un cordial agradable; pero padezco muchos trastornos graves, en los cuales hay necesidad de que tome con frecuencia sus medicinas amargas y desagradables.

A veces vemos publicados en los periódicos agradecimientos por curas recibidas. Paréceme que, si yo publicara mi propio caso, diría algo así:

«Yo, John Newton, he padecido largo tiempo una multitud de males graves: una fiebre de pasiones indómitas, un cáncer de orgullo, un delirio de imaginaciones desenfrenadas, una letargía profunda y un golpe mortal. En este deplorable estado, sufrí mucho a manos de muchos médicos, gasté hasta el último centavo que tenía, ¡y solo empeoré más y más!

En tal condición, Jesús, el Médico de las almas, me halló cuando no le buscaba. Emprendió mi curación libremente, sin dinero y sin precio: ¡estos son sus términos con todos sus pacientes!

Mi fiebre ha cesado ya, mis sentidos están restituidos, mis facultades vivificadas. En una palabra, ¡soy un hombre nuevo! Y por su poder, su promesa y la experiencia de lo que ya ha hecho en mí, tengo la más plena certeza de que me sanará infalible y perfectamente, ¡y de que viviré para siempre como monumento de su poder y de su gracia!»

Fuente y atribución

Autor original: John Newton

Título original: John Newton choice excerpts — 192

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Newton, publicado originalmente en Grace Gems.

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