«Tu Padre celestial sabe que necesitas todas estas cosas.» Mateo 6:32
¡Cuánto iluminaría y bendeciría nuestras vidas si mantuviéramos siempre en nuestros corazones el concepto de Dios como nuestro Padre! Cuando podemos levantar la mirada hacia el rostro de Dios y decir, desde un corazón cálido y receptivo: «Padre nuestro», todo el mundo y toda la vida adquieren ante nuestros ojos una apariencia nueva. El deber ya no es algo difícil ni una carga pesada, sino que se convierte en un gozo.
Guardar los mandamientos resulta difícil — si pensamos en Dios simplemente como un Rey; pero si lo miramos como a nuestro Padre, todo cambia, y nuestro deseo de agradarle convierte la obediencia en un gozo. Entonces podemos decir: «Me deleito en hacer tu voluntad, oh Dios mío.»
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Your heavenly Father
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.