Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

El pan partido que alimenta el alma creyente

Cada gesto de Cristo en la mesa encierra un sentido profundo. El pan, alimento esencial, es emblema de su cuerpo entregado para darnos vida eterna y sustento al alma.

Había un significado en cada acto. El pan mismo es un emblema apropiado del cuerpo de Cristo. El pan es alimento; Cristo es el alimento de nuestras almas. Algo puede aprenderse de la manera en que el pan se prepara. El trigo es triturado y quebrado, y luego el pan se hornea en el fuego antes de estar listo para su uso. Así Cristo murió, su cuerpo fue herido y quebrado, y fue expuesto al fuego del gran sufrimiento, antes de poder convertirse en el alimento y la vida de nuestras almas.

El partir del pan también es significativo, pues representa el quebrantamiento del cuerpo de Cristo en la cruz. Nunca deberíamos olvidar, en nuestra dulce enjoyment de la bendición de la gracia, lo que le costó a nuestro Señor proporcionarla para nosotros. Siempre que nos sentemos a la mesa de nuestro Señor y veamos el pan partido, deberíamos recordar la angustia y el sufrimiento que soportó nuestro Redentor al salvarnos.

El dar el pan a los discípulos tenía también un significado profundo. Simbolizaba la gratuidad de la oferta que Cristo hace de sí mismo a los seres humanos. Él está siempre de pie, extendiendo sus manos con el pan de vida, implorando a los hombres que tomen libremente todas las bendiciones de la salvación.

El tomar el pan por parte del comulgante representa el acto de fe por el cual Cristo mismo es recibido. Él ofrece; nosotros recibimos. No basta con que Cristo se haya entregado a sí mismo en la cruz por los pecadores y ahora sostenga en sus manos traspasadas las bendiciones de la redención. Estos actos portentosos de amor y gracia, por sí solos, no nos salvarán. Hay un eslabón necesario que nosotros debemos aportar: debemos extender nuestras manos y aceptar y tomar lo que Cristo tan bondadosa y amorosamente nos ofrece. Entonces, ya que el pan que nos nutre debe ser comido, debemos recibir a Cristo en nuestra vida como el sustento de nuestra alma, alimentándonos de Él.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: The Last Supper

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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