¿De qué manera es Cristo pan? Comprendemos cuáles son las necesidades del cuerpo que el pan común sacia. ¿Qué hay en el alma que corresponda a estos anhelos? El más intenso de los anhelos del alma es el perdón del pecado. Todos pecan, pero el pecado no satisface a nadie. Ni el mundo tiene poder alguno para dar paz a una conciencia atribulada. No podemos perdonarnos a nosotros mismos, y ningún hombre puede realmente perdonarnos. ¿De qué manera es Cristo pan para este hambre de perdón? Él fue el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo; y porque Él llevó nuestros pecados, es capaz de perdonarnos. Recordamos cómo en la tierra los culpables se arrastraban hasta Sus pies cuando Le veían, y mirando hacia arriba a Su rostro escuchaban la palabra de perdón que les daba paz.
Otro anhelo es la santidad. El mundo no posee ningún arte mediante el cual las almas humanas puedan ser restauradas a la belleza moral. Los hombres pueden restaurar cuadros y edificios sobre los que ha pasado el fuego, y pueden ser erigidos de nuevo con una nobleza mayor que la original; pero no hay mano humana capaz de reponer la gloria de un alma arruinada. Sin embargo, este anhelo, Cristo lo satisface por medio del Espíritu Santo, que entra en el corazón de todo el que cree, y reconstruye nuevamente la hermosura santa que el pecado ha destruido.
Otro de los anhelos del alma es la vida: la vida espiritual aquí, y luego la vida eterna en el cielo. Una vez más, la tierra no tiene pan que sacie este hambre. Las búsquedas de esperanza se encuentran entre las experiencias más lamentables de este mundo. Pero los que reciben a Cristo tienen vida eterna. Él ha abierto las puertas de par en par hasta la gloria que está más allá. Él dijo: «Todo el que vive y cree en mí, nunca morirá». Él es la esperanza de gloria para todo el que Le recibe. Decía un mártir mientras era conducido a la ejecución: «Solo tengo dos escalones que salvar para llegar a la casa de mi Padre: uno, los peldaños del cadalso; el otro, la escalera dejada bajar desde el cielo».
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Spiritual Food
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.