Esto parece demasiado bueno para ser verdad. Ser el hermano o la hermana de Jesús… ¿alguna vez has intentado pensar en lo que significa? Y que todo cristiano sea tomado por Cristo en una relación tan cercana y tierna como la que su propia madre sostuvo con Él… ¿alguna vez has intentado pensar en eso, recordando que tú eres uno de los tomados en esta comunión llena de amor?
Miles de mujeres han deseado haber podido tener el honor de María al ser la madre de Jesús. Pues bien, aquí lo tienen al alcance de la mano. No pueden tener la distinción de María en este mundo, pero sí pueden tener un lugar tan cerca del corazón de Cristo como el que ella tiene. ¡Qué cosa tan extraña que criaturas pecadoras puedan ser recibidas así en la mismísima familia de Dios, y gozar de todos los privilegios y las alegrías de los hijos de Dios! No podemos entenderlo, pero creamoslo y pensemos en ello, hasta que llene nuestro corazón de calor y de gozo.
No empezamos a darnos cuenta de la bienaventuranza y la gloria de ser cristiano. Hay un cuadro que, visto con una luz, muestra a un peregrino pobre y cansado, tendido sobre una miserable yacija en un desván lúgubre. Pero visto con otra luz, el mismo cuadro muestra a un santo de Dios, un heredero de la gloria, vestido con ropas blancas, rodeado y llevado por ángeles hacia la gloria celestial. La primera visión es la que los ojos humanos ven en el cristiano; la otra es la realidad, aquello que Dios ve.
Pero no debemos pasar por alto la primera parte de este versículo, que nos dice quiénes son recibidos en esta relación tan cercana: «Quien hace la voluntad de Dios.» A cada paso, a medida que avanzamos, captamos cada vez con más claridad la enseñanza de que la obediencia a Dios es parte de la verdadera fe que salva. Debemos hacer la voluntad de Dios y seguir a Cristo con amorosa fidelidad si queremos obtener el privilegio de ser los hermanos y las hermanas de Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Christ's Relatives
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.