Que nadie piense matar el pecado con pocos golpes, fáciles o suaves. Quien ha golpeado una vez a una serpiente —si no continúa golpeándola hasta matarla— puede arrepentirse de haber comenzado jamás la contienda. Así sucede con quien emprende lidiar con el pecado y no lo persigue constantemente hasta darle muerte.
Fuente y atribución
Autor original: John Owen
Título original: Pithy gems from John Owen — 51
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Owen, publicado originalmente en Grace Gems.